“Hace tiempo el SEÑOR le dijo a Israel:
«Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué
a mí” Jeremías 31:3 (NTV)
Resulta
fácil amar a quienes nos aman, sin embargo el gran reto, es amar a aquellos que
no nos quieren y hasta a nuestros enemigos. A veces tenemos la tendencia de
acercarnos a los que nos caen bien y alejarnos de aquellos que no son de
nuestro agrado. El ser humano procede de esta manera mientras que Dios nos da
el ejemplo de amar sin importar lo que el hombre haga o diga. Por eso si te
encuentras pasando tiempos difíciles y quizás sientes que le has fallado a Dios
o que ya no te ama, puedes estar seguro que su amor es perfecto e incondicional
para tu vida. Su gracia y perdón aún están disponibles para ti.
Judith Quisbert
CVCLAVOZ
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