El desánimo: El arma de satanás

Texto: Números 21:4-7
Tema: El desánimo: El arma de satanás

Satanás sutilmente se inmiscuye en nosotros plantándonos sus malos deseos, la falta de perseverancia, el desánimo.

Desánimo: sin fuerza. Es paso a paso

Según los estudios el desánimo es el virus más peligroso para el ser humano.

En nuestras vidas existen momentos en los cuales queremos dejar todo tirado, no queremos seguir. Ese veneno mortal del desánimo que nos impide avanzar, cuando esto ocurre, inmediatamente la persona que se ve frente a esta dificultad debe imperativamente buscar la sanidad, la cura y, para el cristiano no debe ser más que la palabra de Dios, la oración y las personas que él utiliza. Dios hace como él quiere...
Muchas personas en vez de buscar a Dios para encontrar la sanidad, deciden acceder ante expresiones culturales como: médicos, brujos y quien sabe que más... (Dejamos claro que los médicos están ahí para curar). El problema realmente es muy grande, allí el hombre pierde su norte y decide darle la gloria a las personas y no a Dios cuando son sanos.  

Para sanar el virus del desánimo debemos dirigirnos solo a Dios.

Dios a través de Jesucristo es la única solución que el hombre tiene... Si el hombre busca la ayuda de Dios siempre la encontrará, por el contrario si buscamos otras soluciones encontraremos a satanás quien solo desea destruir nuestro entorno. Las ayudas de satanás son las drogas, el alcohol, la prostitución, es allí donde aplica el dicho popular "es peor el remedio que la enfermedad" 

Ayudas de satanás
Ayudas de Dios
  • El alcohol
  • Su palabra
  • Las drogas
  • La oración
  • La prostitución
  • Personas que el utiliza
  • Las mentiras
  • Su perdón, su misericordia y amor

Todo lo que hacemos en la vida depende del ánimo con que las hacemos, o pueden ser especiales o totalmente destructivas. 

Números 21:1-3
Y Jehová escuchó la voz de Israel, y entregó al cananeo, y los destruyó a ellos y a sus ciudades; y llamó el nombre de aquel lugar Horma.
  • Dios les dio la victoria... Sin embargo en el versículo 4 el pueblo se desanimó... 
Que difícil cuando llega el desánimo, cuando todo se vuelve una carga, la dicha se acaba, la tranquilidad se pierde... Se nubla la vista y se bloquea el camino... 

Números 21:5
Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.

Las consecuencias del desánimo son:
  • Las excusas
  • Los obstáculos 
  • Las derrotas 

Cuando el desánimo ataca se convierte en la puerta de abandono a todos nuestros proyectos. El problema no es lo externo sino el corazón. 

Nos quejamos de lo que nos falta y no agradecemos por lo que tenemos... 

En Nehemías 4:6-10, allí podemos ver como el pueblo se desanimó dejando sus proyectos a medias diciendo que no podía porque habían muchos escombros... 
Ahora preguntémonos ¿Cuántas cosas hemos dejado a medias? 

No te sientas avergonzado por estar desanimado, mejor VENCE 
Hombres de Dios que se desanimaron:
  • Josué 7:7 (Josué) - - ver. 10 "Levántate" 
  • 1 Reyes 19:3-4 (Elías) - - ver. 5 "Levántate y come" 
Es malo vivir siempre desanimados, Dios comprende el desánimo pero no quiere que esta sea una condición diaria...  

¿Qué quiere Dios de nosotros? - Esdras 10.4
Levántate, porque ésta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo; esfuérzate, y pon mano a la obra.

QUE EL VIRUS DEL DESÁNIMO NO TE LLEVE AL FRACASO 

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