Probablemente pienses
como generalmente lo haces: "Me idealizas demasiado, no soy tan grandiosa..."
pero no importa, hoy quiero escribir de ti, no para lograr que sean mis
palabras las que desnuden mi corazón sino para mostrar solo lo que soy. Son
estas mis palabras honestas, que entre alegrías, tristezas y rarezas sienten
gran agrado por ti.
Todo comenzó una tarde
de lo menos esperada, ni en mis planes, ni en mi tranquila cotidianidad
estabas, sin embargo, lo maravilloso llegó, nos limitamos a escribir y entre
palabra y palabra las sonrisas venían, de ahí en adelante solo fueron buenos
instantes. En la pasividad del momento te conocía de a poco, los encuentros
efímeros pero significativos que cautivaban el momento, tú, simplemente tú, sin
proponértelo alcanzabas lo que ni yo imaginaba, las caminadas, los dulces, las
palabras sentimentales, el acompañamiento a tu logros más preciados, todo fue
encantador... Y mientras más pasaba el tiempo más me gustabas, esa rareza
honesta que hacía de los momentos lo más impredeciblemente posible. Me has
cautivado; como olvidar los pequeños detalles, los mensajes de papel que se
recuerdan como tesoros valiosos para nunca ser olvidados. Solo te recuerdo, te
pienso y te sueño en el día gris, en la mañana soleada, en la noche fría y en
la madrugada oscura, siempre eres tú, siempre estás allí.
Como no darle valor a la
mujer que eres, porque he descubierto que no se trata de vana belleza, belleza
exterior que alimenta los más irrisorios deseos, he comprendido que es la
esencia la que habla, lo bella y hermosa lo dejo a mi percepción, pero ¡sii!
eres la princesa más tierna con la cual me he podido encontrar, no puedo
olvidar esas sonrisas que aún alegran mis días y no puedo borrar de mi memoria
los periquetes más tiernos que en una tarde de Febrero le dieron ilusión a mi
vida...
Mi historia es sincera,
desde lo más profundo del corazón te escribo, hoy y siempre te lo he dicho.
¡Cuán hermosa eres,
amada mía, Cuán hermosa eres!
Cantar de los Cantares
1:15

No hay comentarios.:
Publicar un comentario