En el Salmo se encuentra
la experiencia de un hombre que estuvo dudando de la bondad de Dios, aunque no es
algo doctrinal, podemos aprender de esta narración.
Lo que aprendemos es que
Dios es paciente, amplio en misericordia, sin embargo, cuando el hombre
persiste en su necedad Dios tiene que castigar...
Sal 73:21-22:
"Entonces me di cuenta de que mi corazón se llenó de amargura, y yo estaba
destrozado por dentro. Fui tan necio e ignorante, debo haberte parecido un
animal sin entendimiento."
En esto Asaf fue
corregido por Dios:
· Asaf pensaba que Dios era injusto.
· Asaf pensaba que todos los actos de los
malos quedarían impunes. ¡Pero no! Dios no está dormido, él actúa en su tiempo.
Dios cambia la manera de
pensar del Salmista, el contraste que se observa es:
· Forma en que Asaf pensaba de sí mismo
(Salmos 73:13-14). Cuando él escucha la palabra, su pensamiento es totalmente
diferente (Salmo 73:21-22). Asaf deja de pensar de manera racional para pensar
de manera espiritual.
· Debemos aceptar que cuando estamos llenos
de amargura somos como bestias.
· Al igual que los seres humanos Asaf aun
siendo cristiano tropezaba contra su propia naturaleza...
· Debe existir una real tristeza cuando
reconocemos nuestros pecados.
La reflexión nos permite
alcanzar misericordia, aun cuando Dios debe actuar en nosotros.
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