podría darte el paraíso más hermoso
mediante mis palabras,
mediante mis palabras,
pero no, no quiero…
Quiero llevarte en mis manos,
quiero vencer los temores más grandes contigo a mi
lado,
quiero ser tú y que tú seas yo.
Te he amado, como quien quiere su eterno tesoro.
No hay noche en que mi pensamiento dubitativo
no indague en preguntarse si te escribe o no,
no hay día en que la flor de mi paisaje no lo pinte
con su hermosos colores y suaves sabores.

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