Texto: Isaías 50:4-9
Los
versículos de Isaías 55 son una profecía dada hace muchos años, la profecía
solo cobra valor en los labios de aquel que nació, murió y resucitó.
Necesitamos
aprender a caminar con Jesús.
Isaías 50:4
“No temas, pues
no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que
te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no
tendrás más memoria”
La
sabiduría se evidenció, se cumplió... Jesús tenía lengua de sabios, desde
pequeño cuando tenía 12 años.
Lucas 2:46-47
“Y aconteció que
tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de
la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se
maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas”
Aquí
vemos como Jesús desde pequeño ya sorprendía a la humanidad de su tiempo. Jesús
fue enseñado por Dios...
"La
verdad y la sabiduría viene de la palabra de Dios, no de ningún hombre"
La
palabras de Jesús han sustentado al ser humano a través de todos los tiempos,
por eso dice: venid los cargados y trabajados que yo os haré descansar; estas
palabras vienen de Jesucristo, pero nosotros debemos estar atentos porque
también debemos dar palabra aquellos que ya conocemos...
Si es
posible caminar con Dios, caminamos con él cuando le obedecemos, cuando le agradamos con nuestros
hechos, cuando nos comprometemos a hacer lo correcto, es la única manera de recibir
la vida eterna, debemos vivir de acuerdo a la sabiduría de Dios, evitar los
celos, las peleas, los conflictos... Santiago
dice que la sabiduría de Dios es pacífica
Isaías 50:5 - Obedecer
“Jehová el Señor
me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás”
La
obediencia a Dios trae esperanza, el esperar en Dios es obedecer.
Jesús
obedeció en todo, hasta la muerte...
Salmo 40:6-8
“Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y
expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del
libro está escrito de mí; El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley
está en medio de mi corazón”
Venir con
obediencia, con alegría ante Dios. El mayor deleite debe ser obedecer a
Dios, con buena voluntad, con pasión, con disposición de corazón...
"Que
nuestro corazón no llegue a ser rebelde a la obediencia de Dios"
Isaías 50:6
“Di mi cuerpo a
los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi
rostro de injurias y de esputos”
Jesús
murió en la cruz por obediencia, cargo voluntariamente con nuestro pecado, recibió
insultos, escupitajos y maltrato, aún así, tuvo el valor para soportar. Cristo
tuvo que vivir el peor camino, es el ejemplo para el cristiano, debemos
aprender a sufrir, pero a sufrir como Cristo, en obediencia, con paciencia, con
tolerancia.
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