La muerte de
Jesucristo fue un asesinato. Fue el pecado más impresionante que jamás se haya
cometido contra alguien. En el momento clave de toda la historia humana, ese
pecado sirvió para mostrar la mayor gloria de Cristo y obtener el don de la
gracia del Señor. Dios no solamente derrotó el mal en la cruz, sino que hizo
que el mismo mal se autodestruyera. Es como si el mal hubiera cometido suicidio
al ejecutar su peor maldad.
En este maravilloso
libro, Piper nos guiará a través de la Biblia y nos mostrará cómo Dios es soberano
sobre el pecado y sus enemigos, y cómo Él los usa para su gloria. El autor
analiza en un estudio breve: la caída de Satanás, la desobediencia de Adán, el
orgullo de Babel, la venta de José, la línea pecaminosa de la cual vino Cristo,
y lo que ocurrió con Judas Iscariote.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario