Hemos perdido la alegría por enseñar con el corazón,
hemos puesto nuestros intereses por encima de los que le pertenecen a ellos;
tal vez hemos puesto mayor empeño a nuestras dificultades que en enriquecer
nuestro propio proceso de aprendizaje. Nos hemos dejado llevar por las
vanidades de esta tierra y así dejarnos absorber por la gran cantidad de
avatares que a esta vida llegan… Quisiera mostrarte otro panorama, he tratado
de hablarte educación con toda disposición, sin embargo, siempre te has
mostrado renuente a querer aceptar el consejo. ¿Por qué decides enterrar tu
cabeza como el avestruz? ¡¡Ya no más!! Sacúdete el polvo y levántate, anhelo
verte diferente, dispuesta e interesada en mostrar de nuevo la pasión que siempre
te a caracterizado, te extraño educación, pero te extraño con el corazón…

No hay comentarios.:
Publicar un comentario