Pensamiento 54

Cambiando el lamento en gozo

¡Oh señor! Cuan amado me siento por ti, estás a mi cuidado, nunca me abandonas, siempre me llevas en tus brazos. Señor disfruto de lo que me das, todo ocurre con un propósito y aunque en ocasiones duele siempre podré determinar en mi corazón que tú dominas todo todo... ¡Te amo Señor! Firme estoy

No hay comentarios.:

Publicar un comentario