Los sueños comparecen ante la noche,
Y mi voz reclama a gritos tu amor;
Pero ¿quién dijo que sería fácil?
Aquí estoy, esperando al sol sobre mi
ventana.
Mi corazón se estrecha y aprieta,
Se siente en cada palpitar de ensueño
por ti,
Pero no es sencillo, aun así, lo
entiendo.
Continúo esperando que mi corazón se dé
al tiempo,
Porque nunca habrá mujer que me haga
soñar como tú.
La madrugada se confabula,
Mis días esperan, mis horas te piensan,
Mi amor no renuncia,
Éste teje los sueños como manantial que
fluye,
Este es mi amor, mi amor por ti, que
nunca acaba.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario