Existen especies de animales que
son capaces de remplazar partes de su cuerpo. El ejemplo más conocido es el de
las estrellas de mar que cuando pierden alguna extremidad tardan pocos días en
volver a regenerarla. Otro caso muy conocido es el de las colas de algunos
reptiles que crecen después de haber sido cortadas.
También se cree que los caracoles
terrestres pueden cambiar de concha, pero eso no es verdad. Estos animalitos
son muy frágiles y no pueden sustituir por ningún motivo la cubierta que
tienen, pero sí son capaces de regenerar cualquier rotura, brecha o
imperfección que pueda presentarse ya que han sido dotados por el creador con
los mecanismos necesarios para reponer o arreglar desperfectos que puedan
sufrir por caídas, golpes fuertes o ataques inesperados.
Sin ese caparazón no podrían
protegerse de las inclemencias del tiempo, la acción de los depredadores y
serían incapaces de conservar la humedad que necesitan para subsistir. En otras
palabras estarían destinados a morir.
La vida cristiana dentro del
ámbito espiritual también es frágil y necesita protección.
1 Pedro 1:5 dice: “Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege
con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a
conocer en los tiempos últimos.” Versión Dios Habla Hoy
Nacer a una nueva vida en Cristo
no nos hace inmunes a los ataques del diablo, pero no estamos solos porque la
fe puesta en Dios se convierte en un escudo para que podamos llegar a la meta
de la Salvación.
El Apóstol Pablo también habló de
esto en Efesios 6:16: “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis
apagar todos los dardos de fuego del maligno.” Versión Reina-Valera 1960
La protección de Dios está con
quienes tienen fe. Sin embargo, es posible decaer en algún momento de prueba,
algo así como las roturas que sufre el caparazón de un caracol. Ese es quizás
el momento más peligroso que puede tener cualquier cristiano porque su
principal línea de defensa está debilitada ante los ataques de un enemigo que
viene a robar, matar y destruir.
La respuesta este problema está
en Romanos 10:17 que dice: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el
mensaje viene de la palabra de Cristo.” Versión Dios Habla Hoy
¿Te sientes desprotegido? Una
lectura corta de la Biblia, acompañada de una oración de gratitud, asistir
frecuentemente a la iglesia y procurar una vida de obediencia a Dios, son
algunos de los ingredientes más importantes para restaurar y fortalecer la fe.
Héctor Colque
CVCLAVOZ

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