
Pienso en el
día en que te conocí, día que no esperé, día de sorpresas impensables y poco
ciertas; allí, en esa fría noche, sin saber qué hacer, como actuar o que
decir... Allí, simplemente callé, suspiré y continué mi camino sin comprender
que la vida me tenía destinado a ser atrapado por tus ojos llenos de amor y por
tus caricias envueltas en papel cariño.... "Al final, y sin sospecharlo entendí que
lo mejor de mi vida es estar en la tuya"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario