…
Tu perdón… que fuera de mí vida sin tu perdón, Padre quiero darte mí mejor ofrenda. Por mi te diste todo en una cruz sin importar el precio, y este, este soy yo, un hombre pecador que continuamente tiene que venir en la oscuridad de la noche y de nuevo derramar sus lágrimas porque ha pecado; mi Dios, tu inmensa misericordia me cubre día a día, no hay duda alguna que tú siempre estarás ahí para mí, para escuchar a este hombre que se equivoca, una persona que necesita morir todos los días y renunciar a todo aquello que le ofrece el mundo, todo aquello que siempre va a estar a disposición de mi cuerpo con el fin de alegrarnos un pequeño y efímero momento de la vida; no lo quiero más!! Quiero entregarte mi todo, mi corazón desea entregar toda mi adoración pero de forma correcta, como tú la mereces, y que mi vida solo sea un inmenso río de santidad, en donde yo pueda nadar sin problema alguno, pues sé que tu estarás allí calmando mi sed, que sean ríos profundos que me cubran con tu bendición y tu perdón, pues es lo único que quiero, de nuevo perdóname.
Tu perdón y tu gracia son todo lo que necesito para transformar y
renovar mi corazón, es hora de que yo renuncie a eso tan pequeño pero tan
grande para quien me quiere hacer caer, no le daré más el gusto de alegrarse
con mi debilidad, y aunque sé que mi vida se debilita y muchas veces termina
por hacer lo que no le conviene, lo impuro ante los ojos de Dios, no me dejaré,
NO MÁS, “pecado”, ya no haces parte de mí, y ahora te erradicaré de mi vida, de
mi corazón, de mi mente, de mis manos, de mis piernas, ya mi ser ha sido
entregado al Padre de mis sueños, a aquel que está en el horizonte esperando
que de lo mejor de mí, noooo, no lo mejor, que lo de todo, completamente todo,
él espera por mi vida en santidad, él me espera para que yo habite la morada
que ya preparó para mi…y así será, cumpliré tu voluntad, y si es esta tu harás.
…
Fernando Henao
No hay comentarios.:
Publicar un comentario