Lágrimas entre la Victoria


Dios en días de tristeza como hoy, en días donde pareciera que los cielos se cerraran y me tragaran las grietas que existen en la tierra, en estos días donde pienso que mi trabajo no trae ningún beneficio y que se termina por destruir todo por cuanto he luchado, se derrumba lentamente el castillo que me encargué de construir para ti mi Dios, donde he puesto más de mis fuerzas para garantizar una excelente obra, y que mi corazón se entregue por completo a ellos y el resultado no sea el mejor, ni el esperado…
Padre, ¿qué es lo que pasa? Mi ser se ha entregado por completo a ti, y sé que solo de ti depende la victoria; mi deseo es que aun en la oscuridad y por más dura que sea la batalla no desfalleceré, pues tú todo me lo has dado, has invertido todo tú tiempo durante 25 años de mi vida para paso a paso ir perfeccionando mi carácter, mi personalidad, mis sueños y metas que han cambiado al encontrarte y han hallado el enfoque que tú querías; siempre mi Dios mi ser dependerá de lo que tú quieras hacer, estoy a tú servicio, y sé que siempre lo has sabido a pesar que en algunos de mis años no fui el mejor en ti…
Padre pero ahora sé y entiendo, que no es lo mucho que yo haga con mis fuerzas, que no es suficiente ponerle todo el corazón a cada actividad para intentar cambiar algunas cosas a tu favor, que no es construirte el mejor castillo con mis manos… todo esto es necesario para que tu obra funcione mi Dios, pero como prioridad siempre debe estar tú dirección, el confiar y el disponer mi corazón, mi mente, mis manos, mis piernas y todo lo que soy para que tú HAGAS…Será tu VOLUNTAD…y la victoria tu me DARAS...


 Fernando Henao

No hay comentarios.:

Publicar un comentario