Debemos buscar angustiosamente al Señor, buscarlo continuamente.
No es el mundo el que debe recibir lo mejor de nosotros, es Dios... Dios no debe recibir los desechos, todo debe ser para él.
La oración debe ser nuestra mayor felicidad, es el privilegio más grande que podemos tener con Dios. El encuentro con el Rey de reyes debe ser lo más especial, con total dedicación, con amor.
Que no se nos diga "que tienes dormilón, levántate y Clama a tu Dios"
Conocemos que está pronta su venida, clamemos mientras podamos hallar a Dios...
¡ojo! Satanás quiere detener nuestro clamor por las tormentas vividas, o errores, o pecados, pero no! Es allí cuando con más valentía debemos clamar a Dios, aunque sólo sea con lágrimas.
1 Pedro 5:7 - - - "Echad toda vuestra ansiedad sobre el Señor"
Oh
pueblos derramad sobre Él vuestro corazón...
Perseverad
en la oración...
Orad sin cesar...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario