Hola dijo
él, esperando que su chica desnudara su sonrisa tierna y achantada; ella sin
saber, sin conocerlo, respondió. Fue allí en medio de la loca mañana del 28 de
enero donde el reloj se puso sobre las 11am, tiempo destinado para que el
corazón sin refutar comezara a latir al instante...

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